과달루페 외방선교회 한국 지부

domingo, 5 de mayo de 2013

EN EL SEMINARIO DE KWANGJU

P. Héctor Díaz F.


Acababa de regresar de México, a donde había ido a revisión médica para poder continuar con mi trabajo misionero.

Estaba en Seúl, sentado en mi escritorio, atendiendo los asuntos atrasados, cuando sonó el teléfono. Al descolgarlo y decir “yio bo seo” (¡bueno!), oí que respondieron: “Soy Kim Hi-jun, Higinio, tu obispo de la arquidiócesis de Kwangju, ¿me puedes ayudar en el Seminario Mayor como Director Espiritual? También se te pedirán algunas otras cosas, pero esto es lo principal”. 

  • Cómo no, señor Obispo – contesté – pero permítame primero llamar a mi superior regional.
  •  Me acabo de comunicar con él – me dijo.
  •  Con mucho gusto lo haré – le afirmé - y sin añadir más colgó.

Así comenzó para mí una aventura del trabajo misionero que nunca imaginé que me tocaría realizar. Entonces tenía 73 años (ahora tengo 75) y a Dios gracias contaba – y cuento – con salud.

No tenía idea sobre cómo o por dónde empezar pero luego me llamaron para que fuera a ver al Arzobispo y en su presencia leer y firmar mi compromiso de obediencia al obispo y a la fe de la Iglesia. Después, tuve que ir al seminario a visitar al rector y de paso ver el cuarto donde iba a vivir. Al final, y ya en el seminario, me tocó conocer al equipo de formación espiritual y ellos me informaron al detalle cuáles serían mis labores.

La estancia en el seminario me introdujo a un mundo nuevo y desconocido para mí. Lo que yo conocía de los seminarios lo había aprendido como alumno, y no como sacerdote responsable de la formación de los seminaristas. Sin embargo esta experiencia fue una oportunidad para renovarme a mí mismo y para conocer un mundo que se mueve cien por ciento al estilo coreano: muy hermoso, pero muy exigente no sólo para los alumnos – quienes, para poder ingresar, deben tener  en la escuela un promedio mínimo de nueve – sino también para los sacerdotes, que deben contar con un doctorado en la materia que habrán de impartir o relacionado con el cargo que deberán realizar.

El siguiente paso fue el encuentro con  los 17 sacerdotes del equipo de formación y los 134 seminaristas… ¿Alicia en el país de la maravillas? Algo así, pero en un mundo muy real. 

Ahora doy las gracias de todo corazón por esta hermosa y renovante experiencia que duró dos años, primero, a Dios, y luego al señor Obispo Higinio, quien me dio tal oportunidad. Pido a Dios que lo proteja y lo guíe en su trabajo para que coseche muchos y abundantes frutos para él y su arquidiócesis.

                                                                                   P. Héctor Díaz, MG









                                                                                                    

martes, 9 de abril de 2013

Sembrando para el Reino de Dios



P. Antonio Morales con los nuevos bautizados esta pascua

El trabajo en el mercado de YangDong en la ciudad de GwangJu, me ha dado oportunidad de conocer e invitar directamente a la Iglesia a gente que no es católica. Al pasar diario por los pasillos del mercado para visitar a los católicos, me encuentro de repente que gente que no es cristiana, empiezan a saludar y siempre trato de responder al saludo amablemente. Otras veces soy yo mismo quien les ofrece el saludo.

Después de varias veces de saludarnos, cuando veo que no tienen clientes aprovecho la oportunidad para detenerme un rato y preguntarles cualquier cosa; que si vienen muchos clientes, ¿que cómo está el clima? ¿que de dónde son? etc. y así empezamos la conversación, algunas veces me han invitado a pasar y tomar un café etc. estos contactos me han servido para después yo mismo hacerles la invitación a venir a la pequeña Iglesia que tenemos dentro del mercado. 

Algunos han aceptado la invitación, otros dicen que por ahora no. Pero veo que es una buena inversión dentro del Reino, el ir preparando el corazón. Por lo pronto ahora a mi solo me toca sembrar la semilla.
En algunas tiendas que me han invitado incluso a comer, a veces también comen con los de las tiendas vecinas y ahi tambien ha sido una buena oportunidad para, primero hacer amistad y luego invitarlos. 

Algo que casi siempre me ha dado buen resultado es preguntar su nombre coreano. Y aunque sea fácil de pronunciar les digo que se me hace difícil la pronunciación y que si les puedo poner un nombre de la Iglesia para llamarles más fácil. A la gran mayoría les ha gustado la idea. Entonces les pongo el nombre cristiano, les explico un poco el significado del nombre, por ejemplo, Clara que es alguien transparente, sincero etc. y así empiezo a llamarles con el nombre cristiano aunque no sean ni catecúmenos.

Ya cuando se acerca el inicio oficial de la tanda de catecumenado junto con los cristianos de las tiendas vecinas, empezamos a hacer la invitación más formal a asistir a la Iglesia e inscribirse en el catecumenado. Gracias a Dios ha habido,, varios comerciantes que así han iniciado su vida de fe y ahora se han bautizado y participan con nosotros en la comunidad. Soy consciente de que es el Señor quien hace el llamado, yo soy un simple instrumento en sus manos pero es un gusto ver como la comunidad sigue creciendo con la gracia de Dios.



P. Antonio Morales.
 desde el Mercado







sábado, 30 de marzo de 2013

¡FELICES PASCUAS!



¡¡¡Verdaderamente ha resucitado el Señor!!!


Así como en la mañana de resurrección, al mundo se abrió la tumba del Señor, también la alegría del Resucitado sigue abriendo nuestro corazón.


Que como cristianos, siempre unidos al Jesús resucitado, en nuestra vida ordinaria a todas las personas que están a nuestro alrededor compartamos la misma alegría de la resurrección, y que por nuestro medio más y más personas lleguen a experimentar el amor, la misericordia, la paz y todas las gracias que el Señor tiene para nosotros.

Felices Pascuas de Resurrección.

P. Corazón de Jesús López S.


lunes, 11 de febrero de 2013

“Vete y haz tú lo mismo” (Lc.10, 37)

P. Jaime Palma dando la bienvenida a los catecúmenos
La celebración del Día Internacional del Enfermo, que celebramos el 11 de Febrero, es una ocasión muy apropiada para intensificar nuestros momentos de oración , participación y ofrecimiento del sufrimiento para el bien de todos, y al mismo tiempo, es una invitación a acercarnos a los enfermos y reconocer en cada uno de ellos a la persona misma de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, ha dado vida al mundo. (Escribía el papa Juan Pablo II en la carta donde instituía dicha jornada en 1992).
Para muchos, por una u otra razón, el encuentro y atención a los enfermos es el pan de cada día. Algunas veces se convierte en una situación muy frustrante que confronta con la propia vida, otras tantas son una experiencia de encuentro con Dios, cercano, compasivo y misericordioso, que en medio del dolor, su amor llena el corazón de gracia y paz abundante, pues, “ La enfermedad, que en la experiencia diaria se percibe como una frustración de la fuerza vital natural, se convierte para los creyentes en una invitación a ‘leer’ la nueva y difícil situación , en la perspectiva propia de la fe. Fuera de ella, por otra parte, ¿Cómo se puede descubrir, en el momento de la prueba, la aportación constructiva del dolor?, ¿Cómo dar significado y valor a la angustia, a la inquietud, a los males físicos y psíquicos que acompañan a nuestra condición mortal?, y ¿Qué justificación se puede encontrar para el declive de la vejez y para la meta final de la muerte que, a pesar de los progresos científicos y tecnológicos siguen subsistiendo inexorablemente?” (Carta apostólica Salvifici doloris, 3)
Tal es el caso de la Sra. Chong-sun. Ella, desde hace varios años tiene a su esposo postrado en cama. El señor Yong-un, esposo de la señora Chong no habla, no ve y no se puede mover por sí mismo y además es una  persona robusta, pero todos los días esta impecable él y toda su ropa de cama.
Un día, tratando de ser amable y de valorar todo el esfuerzo que la señora Yong-sun hace por su esposo, utilicé una expresión que tal vez no fue la más apropiada porque ella, con un tono de voz muy suave y con mucho seguridad me contestó "no, no es ninguna carga, todo lo hago con mucho amor ".
Con el paso del tiempo he constatado que no sólo fueron palabras lo que me dijo la señora Yong-sun, sino realmente un estilo de vida que se refleja en la paz de su rostro. Y, pesar de que ninguno de los dos es bautizado, ella ha aprendido la oración del Padre Nuestros y del Ave María y es ella misma quien santigua a su esposo cuando hacemos oración. 
Parece que sin conocer el Evangelio, ha entendido muy bien las palabras que Jesús dirige a Jairo ante la súplica por su hija enferma y la dolorosa noticia de que esta ya ha muerto: “No temas, solamente ten fe.” (Mc. 5,28)
Solamente en Cristo Jesús, Dios con nosotros, puede el corazón encontrar respuesta y sosiego ante el dolor y la enfermedad que corroe a la sociedad y a nuestra propia vida. “vengan a mí, todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré” (Mt.11,28). 
En este año de la fe, varios pasajes del evangelio nos ayudan a ver la importancia de la fe para quienes agobiados por el sufrimiento se acercan a Jesús. Tal es el caso de los 10 leprosos que, habiendo sido sanados, sólo uno se vuelve a Jesús para darle gracias y su curación llega a ser plena. " levántate y vete; tu fe te ha salvado" Lc.11,19.
Quiero invitar a cada uno de ustedes estimados hermanos en el sacerdocio misionero y especialmente a nuestros queridos jóvenes seminaristas, a dejarnos motivar por las palabras del Evangelio que dice “y los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar”. (Lc. 9,2)
De tal manera que propiciemos en el apostolado y/o misión ad gentes un encuentro de amor solidario con los enfermos, con los que más sufren y así, un auténtico encuentro con “el Verdadero Dios por quien se vive”.  Y, en dicho amor solidario, encontrar las razones suficientes para intensificar nuestra oración personal ante el Santísimo Sacramento y hacer de cada Eucaristía una verdadera acción de gracias por el don de la Vida y por todos aquellos que en medio del dolor, unidos a la pasión de Cristo continúan dando vida al mundo.

P. Jaime Palma C, MG
Capellán del Hospital San Carlos Borromeo
 en Suncheon, Corea









miércoles, 30 de enero de 2013

G R A C I A S


Al término de mi periodo como Superior de la Misión de Corea quiero manifestarle a cada padre y seminarista MG en la Misión mi más sincero agradecimiento por la oportunidad que me dieron de servir al grupo en esta responsabilidad durante el cuatrienio 2009-2013.
Estoy consciente de que mis limitaciones humanas fueron parte del riesgo que se corre al asumir este tipo de servicio, a través del cual he tenido la oportunidad de constar que el Señor se vale de nuestras flaquezas para hacer su obra. Di lo mejor de mí y me siento satisfecho por ello! Gracias por haberme dado la oportunidad de servirlos!
Termino el presente periodo de gobierno con la convicción de que los Misioneros de Guadalupe en Corea, ante los retos por afrontar en este país y en esta Iglesia local, tenemos el potencial humano y contamos con el Carisma Guadalupano misionero asumido para seguir siendo parte de la Evangelización de Corea.
Elevo mi oración a la Virgen de Guadalupe para que siga siendo nuestra inspiración y para que bajo su amparo nos mantengamos centrados en Jesús.


P Eugenio Zacarías Romo Romo, MG
Superior 2009~2013
Enero 2013





lunes, 31 de diciembre de 2012



A todos nuestros lectores 
les deseamos un feliz año, 
que el Señor les bendiga siempre 
en sus familias y en sus trabajos, 
son nuestros mejores deseos para 2013

A continuación un mensaje del P. Corazón de Jesús López S. con motivo del nuevo año...

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Saludo de inicio de año 2013

Viendo hacia atras nos damos cuenta de la abundancia de bendiciones que Dios nos ha dado, sí de hecho, todo lo que somos y tenemos es gracias a su amor y generosidad. Y al encontrarnos en el inicio de de un año nuevo, sin duda también nos seguirá bendiciendo y dando, si no todo lo que le pedimos, sí lo que El sabe que nos hace falta.

En el año pasado estuvimos de fiesta agradeciendo a Dios por nuestra presencia misionera durante 50 años en este país. Por medio de nuestros retiros y momentos de estudio en el grupo MG, hemos visto y presentado a Dios lo que ha sido nuestro caminar en Corea, esto es: logros (materiales y espirituales), y deficiencias, que viéndolo con honestidad, todo esto forma parte de nuestra historia en la Misión.
En la vida humana, considero que llegar o estar en los 50s hace ver las cosas de manera diferente y por ello reafirmar algunas actitudes, disminuir o eliminar otras, y también iniciar otros estilos y formas de vida. Sencillamente creo que en esta edad, uno se encuentra en lo que es etapa de transición. Pero una transición con madurez.
De la misma manera, en nuestro caminar en Corea, terminando la primera cincuentena e iniciando la segunda nos encontramos con nuevos horizontes y muchos retos. También en etapa de cambio y transición.
Ante esto, es necesario ver para el frente, ver el futuro. Y cuando haya necesidad de ver el pasado deberá ser solo para no cometer los mismos errores, para no tomar las mismas actitudes, y así mejorar nuestro futuro en todos los niveles; personal, comunitario, institucional, en la misión, y en la Iglesia.
En los inicios de un año nuevo y de una nueva cincuentena hay que ver para adelante, REMAR MAR ADENTRO. El Papa nos llama a una nueva evangelización, a un nuevo ardor, a nuevos métodos, a celebrar el año de la fe. Porque mucha gente vive al margen de Cristo y de la vida nueva que El ha traído para todo el mundo.
Para ver hacia adelante, para remar adentro, es muy necesario que permanezcamos abiertos a los signos de los tiempos, a no tener miedo a los retos, a los cambios y más aún a las exigencias que nos presenta la sociedad y la misma iglesia. No nos aferremos a nuestras seguridades, a lo conocido, a lo que nos da estatus, Sí por el contrario, demos oportunidad al nacimiento de nuevas ideas y proyectos. La idea o proyecto sea personal o comunitaria, no la matemos antes de que ésta nazca.
Al encontrarnos en la misión con el inicio de una nueva etapa,  sigamos buscando Nuevos caminos de Evangelización. Sigámonos preparando para continuar la misión en Corea del Norte, para que en cuanto ésta se abra, estemos prontos para ir a compartir la fe también con ellos.
En los inicios de la Misión, los tiempos fueron otros y por supuesto, las exigencias también fueron otras, y sin duda se respondió a esas necesidades. Ahora los tiempos y las exigencias de la Iglesia y de la sociedad son otras y nosotros como Misión y grupo, hemos escogido como ambitos prioritarios, la juventud estudiantil y los enfermos, es decir, grupos sociales en los cuales encontramos y debemos buscar a los no cristianos; a los jovenes no cristianos, a los enfermos, enfermeras, medicos no cristianos. A algunos de ellos llegamos de manera personal, pero a muchos de ellos seguiremos llegando a traves de los mismos fieles: voluntarios, evangelizadores, etc.
Es necesario que sigamos buscando las actitudes de la Virgen de Guadalupe ante las personas que ella trata; actitudes de Maria en la promocion y formacion de agentes de evangelizacion; actitudes de Maria de Guadalupe en el uso de los recursos materiales para su mision, entre ellos la cultura y la lengua. Veamos en Ella la humildad y la pobreza. Maria de Guadalupe formo personal que le ayudara en la Mision que Dios le encomendo.
Que en nuestro trabajo pastoral más que usar el parámetro de la cantidad busquemos el parámetro de la calidad de nuestro trabajo, la calidad de nuestro encuentro con Dios y con las personas, la calidad de nuestro testimonio que es la razón de nuestra presencia y de nuestra misión.
Respondamos a los retos que se nos presentan, y para no caer en el desaliento o la frustración, sabiendo que esta obra es de Dios y no de los hombres, sin ser pesimista y carecer de autoestima, en nuestro trabajo pastoral que cada uno realiza, invito a que no esperemos ver los frutos... ya que a nosotros como misioneros solo nos toca preparar la tierra, a otros les tocará sembrar, y a otros cultivar. El hacer crecer, madurar y la misma cosecha le toca sólo a Dios. Y si en alguna ocasión nos tocara ver los frutos y más aún disfrutar de la cosecha será una gran ocasión para dar gracias porque para nosotros sera una bendición muy especial que por su amor nos concede.
Al igual que San Juan Diego, siempre recordemos las palabras alentadoras de la Virgen María: No estoy aquí, yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo?... Que ninguna otra cosa te aflija...

Realizando lo que cada uno tiene encomendado y ante los logros que obtengamos tanto personales, comunitarios y para la misión y la Iglesia, con sencillez demos gracias a Dios, y con actitud de siervos y enviados de Dios digamos: “Somos simples servidores, y no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber.”


C. de Jesús López Sánchez.



domingo, 23 de diciembre de 2012



A nombre de los Misioneros de Guadalupe en Corea va nuestra más sincera felicitación Navideña. 
Ante el año que termina les agradecemos a todos nuestros bienhechores el interés que han tenido por nosotros a fin de que con dedicación y entrega prediquemos el evangelio.
Que la celebración del nacimiento de Jesús sea un momento de alegría que deje paz y esperanza en sus corazones. 
Nos encomendamos a sus oraciones y apoyo para que el próximo año continuemos nuestra misión de predicar el evangelio con dedicación y esmero.


P Eugenio Romo
Superior



sábado, 15 de diciembre de 2012

Celebración de la Guadalupana con el grupo seglar de apoyo a MG



"En tiempos difíciles para nuestra nación fue la Virgen de Guadalupe la que dio vida a un pueblo sumido en la desesperación y muerte" comentó el P. Benjamín Marín (P. Min en coreano) durante durante su homilía de la primera misa en honor de nuestra Señora junto con unos 80 miembros del grupo de seglares de apoyo a MG de la región de Yeosu-Suncheon quienes se congregaron en la Iglesia de SangSa para compartir la alegría de esta fiesta el sábado 15 de diciembre. "En tiempos difíciles no olvidemos este mensaje de vida y esperanza de Nuestra Madre y Señora, 'no temas, no estoy yo aquí que soy tu madre?'", continuó el P. Benjamín, párroco de este lugar.

El grupo de seglares de apoyo a MG nació como fruto de la celebración del 50 aniversario de trabajo misionero de Misioneros de Guadalupe en este país. Dicho grupo de seglares está dividido en dos regiones, Seúl y Suncheon que son las dos ciudades en donde MG ha mantenido una presencia constante.

Bajo la dirección del P. Corazón de Jesús López (Padre Shim en coreano) el grupo de seglares, cuyo objetivo es colaborar en la obra misional de la Iglesia, junto y a través de MG, ha ido creciendo en organización y miembros. En la actualidad son unas 350 personas las que participan en dicho grupo con su oración, sacrificio y cooperación a 6 meses de su nacimiento.

Después del rezo del rosario, la proyección de algunos videos misionales y la celebración eucarística, se compartieron los alimentos y la alegría de vernos unidos nuevamente. La mayoría de los seglares que componen este grupo de alguna u otra manera han mantenido contacto con los PP. MG o guardan algunos buenos recuerdos y amistad desde los tiempos en que fueron sus párrocos o pastores.

En la concelebración participaron los PP. Francisco Arriaga, José Navarro, Juan J. Márquez, Jaime Palma, Corazón de Jesús López y Benjamín Marín quien abrió las puertas de su parroquia para la celebración. 

El grupo se comprometió a seguir buscando caminos de cooperación y participación en la obra misionera de la Iglesia junto con MG.

Que Santa María de Guadalupe nos siga protegiendo con su manto, ¡así sea!

NB. La celebración en la región de Seúl se hará el próximo martes a las 2PM en la casa MG en Hapcheong Dong

Haz click en las fotos para verlas con más detalle


 Presidente de la asociación dándo un reporte de actividades




 La foto del recuerdo
 Compartiendo los alimentos
Foto del recuerdo